La situación descrita, por desgracia, es común en las personas que acuden a nuestro despacho profesional con el fin de acogerse al procedimiento de la Segunda Oportunidad, y así, poder cancelar sus deudas o al menos, llegar a un acuerdo de refinanciación con sus acreedores.  

Además, cuando se da esta situación, el sujeto que pretende acogerse a dicho procedimiento es habitual que se haga una serie de preguntas, ¿Qué ocurre con el embargo durante el procedimiento? ¿Me seguirán embargando? ¿Hay alguna manera de paralizar el embargo? Y un largo etcétera. 

Pues bien, lo cierto es que la Ley Concursal, actualmente denominada Texto Refundido de la Ley Concursal (en adelante, TRLC), protege al deudor que finalmente ha tomado la decisión de solucionar su situación de insolvencia. Por ello, establece en su artículo 143, citamos textualmente:

“Que las actuaciones que se hallaran en tramitación quedarán en suspenso desde la fecha de declaración de concurso, sin perjuicio del tratamiento concursal que corresponda dar a los respectivos créditos.”

Para mayor abundamiento, y remitiéndonos a otro texto legal, la Ley de Enjuiciamiento Civil, dispone en su artículo 568:

“El Letrado de la Administración de Justicia decretará la suspensión de la ejecución en el estado en que se halle en cuanto conste en el procedimiento la declaración del concurso (…)” 

Por lo tanto, a modo de resumen, y en virtud de los artículos anteriormente expuestos, cuando el deudor sea declarado en situación legal de Concurso Voluntario Consecutivo, es decir, su situación de insolvencia sea tramitada en el Juzgado competente (Segunda Oportunidad), y este tenga trabados embargos sobre su nómina, pensión, etc., a tenor de lo expuesto, se podrá solicitar ante el Juzgado que haya ordenado el embargo, así como organismos públicos, el levantamiento de los embargos y la devolución de los importes indebidamente embargados desde la fecha de la resolución donde declaren al deudor en situación legal de Concurso Voluntario Consecutivo.